Por: Christian Gribaudo. Diputado Nacional PRO. Candidato a diputado Frente Popular. 
Las elecciones primarias incorporaron un dato nuevo al escenario político: el voto del campo no solo se disperso entre alternativas de la oposición sino que incluso en gran medida acompañó al Gobierno Nacional. ¿Por que paso esto? ¿Como fue que en poco tiempo se fugo parte del voto de la oposición al gobierno? ¿Que rol jugo el mito del no conflicto? ¿Que puede pasar en octubre?
El gobierno baso su estrategia en dejar el campo fuera de la agenda pública, y tapar los problemas de fondo con subsidios, premios y discursos amigables. Sin los guantes de Guillermo Moreno se propuso mostrarse más amigable, con un Ministro de Agricultura ahora devenido en candidato a diputado, y con los intendentes del interior sin la culpa de ser parte de un gobierno que supo enfrentarse al campo como ningún otro. La resolución 125 pareció quedar lejos.
La oposición hasta ahora no pudo generar una o dos alternativas con la fuerza suficiente para derrotar al gobierno. Las elecciones primarias sirvieron para que todos se presenten, generando más opciones pero a la vez más dispersión. Lo que significo una oportunidad para la oposición fue aprovechado por el gobierno para cosechar más votos. Divide y reinaras, parece ser el viejo nuevo lema del gobierno. Y la oposición quedo en estas primarias atrapada en su propio laberinto.
¿Que significa el voto del campo? ¿Es algo que uno pueda diferenciar de la sociedad? Por supuesto que no. El campo expresa un concepto que incorpora no solo a productores, que son cada vez menos en nuestro pais, sino que involucra al comerciante, a la industria, al que vende autos, maquinaria agrícola, al que tiene un almacén, a los jóvenes, al maestro, al ama de casa, al jubilado, al vecino de ese pueblo o ciudad donde el sector agroindustrial representa para todos un motor de crecimiento y una oportunidad de futuro.
Este concepto de ruralidad es el que movilizo una protesta con piquetes y cortes de ruta, con movilizaciones masivas como las de Rosario y el Rosedal de Palermo y supo acompañar tambien a candidatos de distintas fuerzas de la oposición en las elecciones del 2009.
En los últimos dos años el gobierno construyo un mito que en parte se hizo realidad en los resultados de las primarias. La oposición se atomizo, presento ofertas electorales poco claras, y desaprovecho la oportunidad de mostrar claridad en las propuestas.
De cara a octubre el campo mirara sobre todo cuales de las dos o tres alternativas al gobierno pueda llevar adelante un programa de gobierno que incorpore lo que falta, las reglas de juego. Pero además, en octubre se eligen quienes podrán ejercer los controles y llevar adelante las normas que den esa previsibilidad desde el Congreso de la Nacion.
¿Son las mismas elecciones las primarias que las de octubre? Si bien seguramente se presenten todos los que pasaron el piso del 1,5% como indica la ley, en las próximas elecciones el
electorado se concentre en una o dos fuerzas que puedan gobernar la Argentina que viene. Aquí, el desafio para quien exprese la posibilidad del cambio será lograr penetrar mas hondo que la tentación de ratificar oficialismos. La posibilidad de que el gobierno sea derrotado existirá si una gran mayoría puede visualizar una opción, un plan de gobierno alternativo. No alcanza con querer derrotar, será necesario generar confianza para gobernar. Esta es la otra realidad que puede vencer al mito de que la Presidenta ya gano. Depende de nosotros. Y en ese nosotros esta el campo.
Asi las cosas, las elecciones de octubre representan una nueva oportunidad para que el ciudadano elija. Sera sin dudas el del campo un voto meditado, en donde se incorporan dos elementos importantes: quien puede hacer lo que falta para que la producción en la Argentina crezca sin restricciones y genere empleo sin inflación. Por otro lado servirá este voto para evitar que el Congreso sea un apéndice del Poder Ejecutivo con una mayoría automática.