Acá se Discute la Democracia
Comparto con ustedes la nota de opinión que escribí para el Diario El Cronista Comercial sobre el proyecto para quitarle los depósitos judiciales al Banco Ciudad, publicada en la edición impresa de hoy.

¿Qué motivo puede justificar sancionar una ley que perjudica a una empresa pública que funciona bien y no beneficia a nadie? La pregunta se aplica al tratamiento de un proyecto de leypara quitarle los depósitos de las causas judiciales al Banco de la Ciudad; la respuesta, en la Argentina actual, es sólo una: una ley así se puede sancionar, al sólo efecto de hacerle daño a un dirigente de la democracia que puede competir con el oficialismo en una elección futura.
La ley para quitarle los depósitos judiciales al Banco Ciudad sería inconstitucional por donde se la mire. Esos recursos pasaron a la Ciudad de Buenos Aires cuando la Constitución de 1994 le concedió su autonomía. La Constitución dispuso que sólo serían nacionales las competencias que la ley Cafiero dijera que debían ser nacionales, y todo el resto pasaba a la Ciudad. La ley Cafiero no puso los depósitos judiciales entre los intereses nacionales a preservar, y entonces pasaron a la Ciudad; el Congreso Nacional ahora no se los puede sacar. En segundo lugar, los fondos de la Justicia los administra el Poder Judicial, sin intervención de los otros poderes (el Congreso y la presidenta), por lo que una ley de esos otros poderes tampoco puede privar al Poder Judicial de recursos que le pertenecen por la Constitución.
Pero además de inconstitucional, la ley sólo perjudicaría a quienes se benefician con esos depósitos, que no son otros que los ciudadanos de a pié que reciben créditos hipotecarios o créditos para PyMES del Banco Ciudad, a tasas baratas y por plazos largos, con esos recursos. ¿Se puede perjudicar a esa gente y a los trabajadores del Banco Ciudad que perderían su empleo, sólo para perjudicar a un adversario en democracia?
Acá lo que se discute en realidad no es si un banco es mejor que otro o si el traspaso de fondos es mejor para nuestros compatriotas. Acá lo que está en discusión realmente es si una mayoría circunstancial, como lo es la kirchnerista, puede utilizar el poder del pueblo para destruir adversarios políticos legítimos y democráticos, quitándoles el dinero para gobernar, quitándoles recursos arbitrariamente o generándoles nuevos gastos para obligarlos a arrodillarse ante una presidenta. Esta acción K se suma a las decisiones de quitar la policía de las escuelas, de los hospitales y de los medios de transporte de la Ciudad; de pretender entregar un servicio de subte sin prever las inversiones indispensables para que los pasajeros no se maten, como se mataron los pasajeros de los trenes que descarrilan a cada rato; de negar el traspaso de la Policía Federal a la Ciudad; de no pagar los costos comprometidos en el traspaso de competencias judiciales a la Ciudad. Acá lo que se discute no es el subte o el banco; acá se discute si tendremos democracia y estado de derecho, osólo un poder arbitrario y autoritario. Se discute lo que creíamos que no íbamos a discutir más desde 1983.-
Seguime en Facebook: www.facebook.com/federicopinedo
También estoy en Twitter: www.twitter.com/pinedofederico
















En primer lugar la nota me parece excelente. Callar es aceptar por lo tanto veo bien que aquellos que tienen la posiblidad de exponer publicamente lo que está mal lo hagan.
En segundo lugar estoy convencida que los ciudadanos que vemos nuestra democracia en peligro tenemos que actuar.
Por una parte se nos presenta el problema de cómo hacerlo, que posibilidades tenemos los ciudadnos comunes. Por otra parte cuanto más dejemos actuar en el no respeto a la Constitución, haciendo oídos sordos a la corrupción, permitiendo la impunidad, aceptando que los responsables nieguen los problemas seriesísimos que nos aquejan (inseguridad, inflación, etc., etc.), el autoritarismo con el que nos gobiernan, cada vez sera más difícil mantenernos en democracia.
Por esto es necesario y urgente que los que vemos esta realidad nos unamos pero sobretodo los partidos políticos que también ven éste peligro se unan, olvidando, a favor de un futuro en libertad, las diferencias y logremos así una mayoría para el 2013 y en adelante.