Si supiera que el mundo se ha de acabar mañana, yo hoy aun plantaría un árbol
Autor: María Lucia López Áleman
Como joven y estudiante tiendo a dejar de opinar por pensar que probablemente muchos de mis análisis se van a ver criticados por voces de profesionales o gente con mas experiencia en el campo del que se me ocurra hablar. Sin embargo, tengo la seguridad de que cuando referimos a temas como el cuidado del medioambiente que nos concierne a todos por igual, y que si bien desde el punto de vista técnico uno puede saber más o menos, tenemos derecho a opinar todos sin miedo porque vivimos en una realidad donde estamos fríamente expuestos a situaciones perjudiciales de las cuales todos somos responsables y porque también somos todos testigos de la lucha contra este desgaste por parte de algunas instituciones.
Somos consientes que con la entrada de Internet a nuestras vidas, y también a la era de la globalización, vivimos conectados consumiendo grandes cantidades de información por segundo, sufriendo de ansiedad e impaciencia, luchando por obtener todo ya, o lo más rápido posible. ¿Pero alguien se puso a pensar, al menos un minuto, que hay objetivos que pueden tardar mucho más tiempo en concretarse?
Es claro que contaminar y desgastar este planeta no nos llevo más que unos miles de años, y es claro también que puede que nos lleve bastante tiempo también recuperarlo, o al menos extender su vida útil en pos de quienes vivan después en él. Los gobiernos, partidos políticos, en general venden sus campañas a un precio tentador para esta población, ¿Cuál es?, sus políticas cortoplacistas que prometen beneficiar el bolsillo de los Argentinos.
¿Si que somos egoístas no? Comprando solo esto, que no digo que no sea un tema relevante también, y dejando de preocuparnos por una problemática como el medioambiente, cuestión que es cada vez más fundamental. Las ONG en esta lucha son un clásico, y son bendecidas si encuentran apoyo en alguna gestión, pero es raro que sea un gobierno centro de una movida de este tipo. Dado que como antes expuse, es probable que con nuestra concepción cortoplacista “no compremos” un partido que proyecte políticas de las cuales no obtengamos beneficios “ya o lo más rápido posible”, y esta de más agregar que su objetivo se centra en ello, en venderse para obtener su lugar en el poder o bien perpetuarse.
Y es justamente de esto de lo que quiero hablar. Hace 2 años y 7 meses que vivo en Capital Federal, y como Rosarina puedo admitir que las gestiones de este último tiempo mantuvieron y mejoraron el sistema que hasta entonces estaba vigente en Santa Fe. Sin embargo, encontré en La Capital algo más de que sorprenderme que gran cantidad de gente y lugares completamente diferentes dentro de una misma ciudad, encontré por primera vez una gestión que enfocada en el largo plazo, en objetivos que
tal vez a otros no convenzan porque no van a cambiar su situación de acá a dos años, pero que a mi sí porque veo en ella el inicio de una era de concientización ciudadana sobre el valor y la responsabilidad que tenemos respecto de la naturaleza. Tal vez a esta altura es muy poco preciso hablar de gestión, por lo que de ahora en más voy a referirme a políticas.
Encontré en ellas una estrategia que centra en contribuir a la disminución de la contaminación a travésdel re emplazo parcial o total de hábitos, materiales, procedimientos, actividades, etc., causas directas de este desgaste con el que diariamente colaboramos todos y cada uno de los ciudadanos de esta ciudad. Encontré, por primera vez en mis 20 años de vida, alguien igual de preocupado que yo por un futuro un poco más lejano, pero no menos importante.
Encontré, personas que través de su ejemplo buscaron enseñar la increíble diferencia que puede hacer un papel más o menos en el suelo de esta ciudad, que dado las posibilidades que les otorga el lugar en la política que hoy ocupan se preocuparon por invertir en un medio de transporte alternativo sin ningún tipo de costo, con el que se pueda viajar despreocupándose por el tránsito sin emitir gases dañinos;
Que se ocuparon desde esa posición, también, por la eficiencia energética legislando y contribuyendo al re emplazo de insumos con menos impacto, y tantas otras cosas más que puedo resumir en que sin importarles el hecho de ser ridiculizados por muchas agencias políticas sostuvieron una constante lucha basada en un amplia y concreta comprensión de la responsabilidad que hoy nos ata al cuidado de nuestro hábitat.
En síntesis, tal como alguna vez lo dijo Einstein, el mundo se esta volviendo un lugar cada vez más peligroso, más hostil, y esto no a causa solamente de aquellos que lo perjudican sino también de todos, todos aquellos que nada hacen para evitarlo.