VER BIO

Estamos: un libro para pensar la política

8 de mayo de 2013 0 comentarios

“Estamos: una invitación abierta” es una compilación de Marcos Peña y Alejandro Rozitchner que reúne testimonios de personas que decidieron involucrarse en la política para aportar y trabajar por un futuro mejor.

En la presentación de “Estamos: una invitación abierta” en la Feria del Libro, Mauricio Macri habló de promover el diálogo y la tolerancia como herramientas que nos permitan escuchar, debatir y proponer. Todos estos factores tienen que movernos a la acción porque “no todo puede quedar en un lindo relato si no tiene continuación en los hechos”.
Te proponemos una visita a los inicios de lo que fue este proyecto que hoy se traduce en una compilación de testimonios de personas que decidieron sumarse a la política desde distintos lugares para aportar diversidad, ideas y ganas de construir una Argentina mejor.

¿De qué se trata?

Conversamos con los compiladores del libro y nos contaron más acerca de esta iniciativa que reúne nuevas ideas.
- ¿Cómo surgió la idea de hacer el libro?
AR: Con Marcos queríamos hacer un libro que fuera un estímulo para sumar a otros a involucrarse en política. Queríamos acercarnos a la gente común, mostrándole que el PRO y el Gobierno de la ciudad está lleno de personas comunes que quieren hacer su aporte. Buscamos mostrar que hacer política no es algo feo, peligroso, sucio, que es posible intervenir para mejorar la situación del país con una actitud positiva y entusiasta.
MP: La idea de plasmar los testimonios a un libro fue difundir ese espíritu de lucha, de seguir creciendo, de encontrar una forma más adaptada a estos tiempos para hacer política y de animarse a hacer algo nuevo, dejando de lado un poco del confort.
- ¿Por qué se llama Estamos?
AR: El libro es una recopilación de testimonios de personas que cuentan por qué están en política, por qué apoyan el proyecto de Mauricio 2015, que dicen que “están”, que se ofrecen a la construcción de una alternativa que necesita la Argentina para solucionar muchos de sus problemas básicos y encontrar un futuro. “Estamos” es una manera de decir que el desarrollo y el futuro nos encuentra dispuestos, presentes, decididos, con ganas de hacer y de juntarnos con muchos más que quieran sumarse.
- ¿Qué mensaje quiere transmitir a los argentinos?
AR: Un mensaje de positividad, de posibilidad, de entusiasmo. La idea de que lo que queremos hacer con el país se hace entre todos. Que no hay que tener miedo y que hay que buscar un modo efectivo y posible de participación. Que hacer política no es entregarse a una idea vieja de militancia y rosqueo estéril, que la política necesita adoptar formas nuevas, reinventarse. Que no hace falta ser político, que se puede participar y hacer un aporte siendo una persona común. Que si no participamos el lugar lo ocupan los peores.
MP: Los mensajes del libro son un buen ejercicio para hacer retrospección y saber a dónde queremos ir sobre tres bases: 1. la idea de la diversidad, que nos enriquece; 2. mirar al futuro, y 3. trabajar para mejorar la vida de la gente.
- ¿Qué efecto esperan que genere en los lectores?
AR: Ganas de hacer, de acercarse a nosotros, de aportar. Muchas personas sienten que tienen un aporte que hacer pero no saben cómo o dónde hacerlo. Queremos que se sumen, que nos ayuden a lograr entre todos un país más moderno, más justo. Queremos que genere ganas de hacer una Argentina sin pobreza, enfocada al futuro, superadora.
MP: Apunta a contagiar nuestro optimismo e invita a otros a compartir nuestro proyecto: no queremos política de lucha sino de desarrollo, no queremos política de héroes sino de sensatez y de futuro.

 - ¿En qué género se encuentra “Estamos”?
AR: No sé si se puede clasificar en algún género preciso. Es un libro de política pero en donde la política es abordada desde un punto de vista muy humano, existencial. Es un libro de política existencial, podríamos decir, lleno de historias de vida, con muchas narraciones puestas al servicio del desarrollo de una idea. De una idea y de un plan.

- ¿Si tuvieras que describir el libro con una frase, ¿cuál sería?
AR: Lo que dice el subtítulo: una invitación abierta. Una invitación hecha por un coro de voces para que muchas otras voces se sumen y aporten su visión a la construcción de una realidad común mejorada, en la que los proyectos personales de todos los argentinos encuentren un espacio propicio.
MP: En estos tiempos convulsionados de la Argentina donde hay historias, demandas cruzadas y busca de identidad, encontramos en Mauricio Macri una representación política que busca otras alternativas, que es ‘vamos por lo nuevo, por un camino distinto con humildad, diálogo, respeto y, fundamentalmente, con rumbo claro.

 

Los esperamos!

1 de mayo de 2013 0 comentarios

 

Los esperamos en la presentación, el 2 de mayo a  las 17 hs. en la Feria del Libro.

Dónde podés acercarte con donaciones

11 de abril de 2013 0 comentarios

 

 

La Respuesta es el Futuro

7 de marzo de 2013 0 comentarios

Comparto con todos la nota que escribió  Mauricio Macri para La Nación.

También pueden  leerla en el Portal de La Nación clickeando ACA

 

 

La Respuesta es el Futuro

Es un lugar común, pero es también cierto: en la Argentina hay importantes debates pendientes. El diálogo, el civilizado intercambio de pareceres al que llamamos debate, no se da fácilmente entre nosotros. Cuestiones tales como si es necesario privatizar o estatizar, si es conveniente acercarse o diferenciarse de los Estados Unidos o de Brasil, la cuestión de cómo debe dirigirse la imprescindible ayuda asistencial, el trabajo sobre un plan eficiente para frenar el narcotráfico y tantas otras son abordadas con poca profundidad: lo que suele dominar la escena es siempre el afán de los que gobiernan de perpetuarse en el poder y manejar los temas según una conveniencia de muy corto plazo. Algunos dicen que la política tomó por asalto al Estado; lo cierto es que desde Arturo Frondizi no hay entre nosotros una idea de país.

La cuestión de si privatizar o estatizar, por ejemplo, debe abordarse estudiando caso por caso, mirando datos ciertos y considerando planificaciones adecuadas, y superando sobre todo los obsoletos planteos ideológicos que no son ya tomados en cuenta en ninguna parte del mundo. En vez de hacerlo, generamos confrontaciones y desplegamos retóricas engañosas.

Pero hay una vuelta de tuerca más, que podría ayudar a entender la ausencia del diálogo que reclamamos. No son sólo debates lo que nos está faltando. Nos falta futuro. Nos falta voluntad de dar forma a una nueva realidad y nos sobra desencanto, miedo y frustración. Dedicamos más tiempo a describir el fracaso que a dejarlo atrás. Es urgente que aprendamos a superar la posición reivindicativa y logremos generar posiciones activas y vitales que hagan posibles las soluciones que necesitamos.

La visión reivindicativa considera más importante el pasado que el futuro y hace pesar sobre todos nosotros una realidad que ya no existe. Se abusa de las referencias a personas y situaciones que pertenecen a otra época. Se busca revancha, no soluciones. Se valora más un deseado desquite que la vida y los proyectos de los que hoy luchan por abrirse camino. La visión aspiracional, en cambio, nos permite enfocar donde es necesario hacerlo: en el esfuerzo y el placer del desarrollo, en el sano deseo de crecimiento. Los recursos y la inteligencia se aplican así a la generación de oportunidades y al aprovechamiento de todas las opciones que aparecen en este complejo mundo moderno. En la posición reivindicativa, muchos se levantan pensando a quién harán ese día responsable de nuestros fracasos; tenemos que empezar a levantarnos todos buscando cuál es la mejor solución para resolver los problemas concretos.

Esto cobra especial sentido en el crucial momento en el que está la civilización: el ambientalismo dejó de ser una opción y es hoy una perspectiva que debe aplicarse a todos los temas. Al menos, si queremos que siga habiendo mundo. El deterioro del planeta no es ya una advertencia nacida en el pesimismo, sino una realidad apremiante que no puede ser desatendida.

Urge centrarnos en las discusiones pendientes y pensar qué vamos a hacer los próximos tres años en la Argentina. ¿Hacia dónde queremos ir? ¿Qué pasos necesitamos dar para alcanzar los objetivos de desarrollo que todos queremos? ¿Qué valores sirven a esta intención? Parece claro que el diálogo, la cooperación, el trabajo serio y coordinado para enfrentar los problemas reales de hoy son claves de la actitud necesaria. Un estudio profundo de los temas, la voluntad de conocer a fondo la realidad y de diseñar en conjunto respuestas adecuadas.

Hace años que vengo trabajando para convocar a todos los que quieran sumarse al desafiante trabajo de hacer el país que queremos. Y cada vez obtengo mejor respuesta a este llamado entusiasta. Mi acción política, mi rol dirigencial, ha tenido siempre como sentido convocar a mis compatriotas a un acto de rebeldía esencial. Rebeldía, sí, una rebeldía que osa superar prejuicios, referencias caducas, temores, timideces, falsas diferencias. Rebeldía de romper los moldes repetitivos y participar: ¿por qué tenemos los argentinos tanta facilidad para distanciarnos, dividirnos, enemistarnos, cuando en cuestiones básicas sería sencillo coincidir? Todos queremos eliminar la pobreza, actualizar y mejorar la educación, generar trabajo y oportunidades para todos, integrarnos al mundo, reforzar la seguridad y hacer una Argentina moderna y desarrollada. ¿Por qué entonces nos cuesta tanto respetarnos y trabajar juntos?

Este cambio, este uso virtuoso de la política, requiere un mayor involucramiento de todos. El país necesita nuevos protagonistas, sin límites de edad, credo, sexo, profesiones o falsas ideologías. Es cierto que hay muchas gestiones individuales rescatables y valiosas, especialmente las de algunos intendentes de localidades medianas, donde hubo y hay más compromiso con las necesidades reales de la gente que en la gestión macro del Estado nacional. Pero no habrá evolución suficiente si nos dejamos llevar por falsos relatos, por anuncios vacíos o por fotos engañosas. Debe haber capital humano organizado en equipo, desarrollo tecnológico en función de una estrategia de crecimiento que tenga además una fuerte inserción internacional. Eso pondrá a la Argentina y a los argentinos en el lugar que deseamos y nos merecemos.

Los próximos tres años serán años de crecimiento y de gran aprendizaje. Sólo con mucho coraje podremos romper con los formatos de un sistema político que no ha sabido incluir a todos. Esa convicción debe impulsarnos a participar. El país que queremos no viene hecho ni se hace solo. Tenemos que comprometernos con nuestro potencial y realizarlo en un clima de entendimiento. Sumemos nuestras inteligencias y nuestras buenas intenciones.

 

 

Reabrimos la Linea A

4 de marzo de 2013 0 comentarios

Este miércoles, a partir de las 20 hs, vamos a reabrir la línea A de subte, luego de un intenso trabajo que tuvo como principales objetivos garantizar la seguridad de los pasajeros y mejorar la calidad del servicio.
Los trabajos realizados incluyeron el cambio de potencia, alistamiento y prueba de coches y capacitación de conductores y guardas.

En el mes de la Mujer, digamosle NO a la violencia de género

1 de marzo de 2013 0 comentarios

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires tiene un número de denuncias contra situaciones de violencia hacia la mujer: 0-800-66-MUJER (68537). No ocultemos el maltrato, denunciémoslo.

No Habrá más Calles

25 de febrero de 2013 0 comentarios

El año que viene, o dentro de 5 años, de 10 o de 30 años, no habrá en Buenos Aires ni una calle más de las que hay ahora. Sin embargo, cada vez más vehículos y más personas tendrán que desplazarse por la ciudad. No estoy diciendo nada que no sepas. Lo ves, lo sufrís. Esto nos obliga a hacer cambios reales pensando en la ciudad real. Ampliar las calles y avenidas que podemos, cambiar sentidos de circulación, restringir zonas para el uso de vehículos particulares, alentar el uso de medios de transporte público y, por supuesto, impulsar el uso de bicicletas construyendo ciclovías y ofreciendo bicicletas públicas gratuitas.

Hace más de un año demostramos que crear vías exclusivas para colectivos produce un efecto positivo en el tránsito que mejora la vida de los pasajeros de transporte público que deben cruzar la ciudad. Eso es el Metrobús de Juan B.Justo. Podés ir a verlo y probarlo. Subite a un colectivo en Liniers y bajate en Pacífico. Ese recorrido lo vas a hacer en menos tiempo que en auto.

Ahora encaramos una solución para la Av. 9 de Julio, un Metrobús como el de Juan B. Justo pero que cruzará de punta a punta la “avenida más ancha del mundo”. El cambio requiere que transplantemos los árboles que ocupaban el centro de la avenida (no los talamos, no los matamos, sólo los reubicamos en lugares adecuados con la supervisión de especialistas en botánica para que sigan tan vivos como ahora). Y además, vamos a plantar otros 550 árboles, en total habrá 1854 en toda la avenida, en una ubicación pensada para esta nueva ciudad del Siglo XXI que crece en vehículos y en gente, pero no en calles.

Somos la gestión de la ciudad de Buenos Aires que hizo más cosas por producir un cambio verde, que alienta todas las formas de sustentabilidad, que procura crear una nueva inteligencia en las calles y medios de transporte que facilite los desplazamientos y reduzca el número de autos, de contaminación y hasta de accidentes.

Nosotros no destruimos árboles, los plantamos, como lo demuestran las 60 nuevas hectáreas de espacio verde que creamos. Nosotros hacemos una ciudad mirando al futuro.

La Ceguera

24 de febrero de 2013 0 comentarios

Sr Parrilli

La imagen de este post muestra la planimetría exacta antes (2009) y después de Tecnópolis donde puede comprobarse en detalle que faltan 478 árboles (42% del total). Transformaron un pulmón verde en un lugar de cemento (62% de reducción de espacio verde). Al final de este post encontrará un link para acceder a esta imagen en alta resolución. Si le quedan dudas le puede pedir al Municipio de Vicente López más detalles, ellos también se los pueden facilitar.

De todas maneras, es casi seguro que no estén en condiciones de verla con claridad, porque su gobierno tiene serias dificultades para percibir la realidad. No pueden ver la inflación. No pueden ver la inseguridad en las calles, a la que han transformado en una “sensación de inseguridad”. No pueden ver el estado de ánimo social que han creado, aunque multitudes se manifiesten fastidiadas en las calles de todo el país.

No, no podrá ver los árboles que faltan en Tecnópolis, aunque estén marcados en violeta uno por uno en la foto que le envío, porque está demasiado acostumbrado a falsificar su pensamiento.

Al final, no estoy hablando de los árboles ni de Tecnópolis, ni de la foto; sino de la verdad. No me gusta que justamente ustedes me vengan a llamar mentiroso.

Foto en alta resolución: http://bit.ly/YuAJJS

 

 

Movilidad Sustentable

14 de febrero de 2013 0 comentarios

Competencia Auto vs. Bici desde el Obelisco hasta Plaza Almagro. Quién ganó en tiempo, dinero y sin contaminar?

17 de octubre de 2012 0 comentarios